Sierra y dehesa
En esta ruta se rodea la Sierra del Horno, una de las alineaciones externas situada en el margen norte de la Sierra de San Pedro. Está formada por cuarcitas de edad ordovicica, muy duras y resistentes a la erosión, que originan crestones rocosos en la línea de cumbres. En sus laderas, cubriendo los materiales pizarrosos, hay un suelo pedregoso-arcilloso, a veces con varios metros de espesor, cuyos materiales proceden de la alteración y arrastre de las cuarcitas. Este suelo ácido, pobre en sales minerales mantiene una vegetación adehesada de tipo mediterráneo formada por encinas y alcornoques con sotobosque muy denso a base de innumerables especies de arbustos y matorrales: madroños, durillos, olivillas, cornicabras, jaras, escobas, ahulagas, cantuesos, romeros, etc. La dehesa es la formación paisajística más característica de Extremadura. No se trata de un ecosistema natural pues resulta de la intervención humana con fines agroganaderos sobre el primitivo bosque (encinar y/o alcornocal y, a veces, también robledal y quejigal). Aparece como una formación forestal aclarada con árboles dispersos y pastizal, ya que los elementos arbustivos han sido eliminados.
Boquerón de Juan Ramos
Estrecho paso que permite atravesar con facilidad la sierra cuarcítica, al igual que el Puerto De Clavín en las proximidades del comienzo de la ruta. Estos puestos se originan por la presencia de las fallas que interrumpen la continuidad de los estratos duros cuarcíticos y facilitan la labor erosiva de los agentes geológicos, sobre todo del agua. Algunos de ellos son muy llamativos debido a afloramientos rocosos muy agrestes, que son aprovechados por algunas aves para anidar. Presenta una gran riqueza natural: pastos y bellotas para el ganado en montanera, madera, leña y carbón vegetal, corcho de los alcornoques, cultivos cerealistas, cobijo de aves (grullas, palomas, etc) Los árboles enriquecen el suelo con el bombeo de agua y sales desde el subsuelo y con los restos de sus hojas, a la vez que regulan bajo ellos el microclima. Los pastos constituidos fudamentalmente por gramíneas, leguminosas y compuestas, se destinan a la explotación agroganadera. Además, existen otros aprovechamientos como turismo rural, caza, pesca y cría de toros. La dehesa es inestable y si se abandona el pastoreo y majadeo, los pastizales se invaden de gamones, ceborrinchas y labiadas, al mismo tiempo que aparecen matorrales como jaras, retamas y ahulagas.