La sierra de la Mosca se asoma a Cáceres desde el mirador del santuario de la Virgen de la Montaña, patrona de la ciudad y constituye el mejor balcón para observar la capital desde sus 621 m de altitud.
El Santuario se asienta sobre cuarcitas del silúrico muy resistentes a la erosión. Desde el se divisa la ciudad de Cáceres, La sierra de la Mosca, la Penillanura Cacereña, la Sierra de San Pedro y algunas cumbres de las sierras de Gredos y de Gata.
La Ermita se halla sobre el eremitorio que levantó Francisco Paniagua, vecino de casas de Millán que se desplazó a Cáceres desde su aldea con una imagen pequeñita de la virgen colgada al cuello con la esperanza de que ella la indicase dónde levantar un santuario para albergarla.
La primera cofradía se fundó en 1635. En 1668 el Concejo la declara patrona de la villa y ordena levantar el templo actual. La capilla se bendice en 1721 venerando en ella a Nuestra Señora de la Encarnación.
Hoy es la Ermita más importante de Cáceres ya que alberga a la Virgen de la Montaña, Patrona de la Ciudad.
El actual edificio es el resultado de tres capillas: una, la que construye el anacoreta en la gruta o abrigo dónde se refugió en los primeros monumentos en el primer tercio del siglo XVIII.
El templo tiene planta de cruz latina de una sola nave con dos tramos, dos capillas que forman los brazos del crucero una la del Cristo de la salud al lado del Evangelio y la otra dedicada a Santa Ana en el lateral de la Epístola. Y coro alto a los pies.
El Camarín de la Virgen es del primer tercio del s. XVIII, Io mismo que el retablo, de estilo churrigueresco y tal vez obra de Manuel de Larra Churriguera, autor también del Arco de la Estrella. La imagen de la Virgen fue tallada entre 1620 y 1626. En sus inmediaciones se levanta la imagen del sagrado corazón de Jesús, monumento auspiciado y sufragado por el Excmº. Sr. Obispo D. Pedro Segura Sáez, bendecida por el Nuncio de su santidad el 14 de noviembre de 1926.